FERNANDA
lunes, 7 de diciembre de 2015
SALUD
La salud, ese bien tan temido en caso de ser afectado o perdido por el padecimiento de alguna enfermedad y por el otro, tan preciado a conservar en óptimas condiciones en los casos en los que se encuentra entera y sin la presencia de ningún tipo de padecimiento, generalmente, se la define como un estado que se caracteriza por la observación de un completo bienestar mental, físico y social, en el cual no se observan enfermedades o afecciones algunas.
Pero atenti, que la cosa no solo pasa por los achaques físicos, aquellos que “se ven” a los ojos de cualquiera, sino que también la salud puede quedar maltrecha a niveles mental y social, produciendo tanto o más desequilibrio que en el caso de un padecimiento físico.
Por esto mismo es que podemos distinguir, por un lado, la salud física y por el otro la salud mental. En la primera, el rasgo diferencial será la capacidad para realizar cualquier tipo de actividad física, ya sea gimnasia o algún deporte como el tenis, el fútbol, el básquet, entre otros, sin presentar ningún tipo de reacción adversa, sino por el contrario, demostrar resistencia, agilidad, fuerza, flexibilidad y coordinación en la realización de cualquier tipo de ejercicio.
En tanto, la salud mental se refiere al bienestar del individuo pero a un nivel emocional y psicológico, es decir, que la persona pueda desenvolverse sin ningún tipo de problemas en las tareas inherentes a su vida cotidiana, como ser cumplir con el desempeño de su trabajo y el funcionamiento responsable que de él exige la sociedad. Las personas que lamentablemente padecen este tipo de afecciones, que pueden ir desde simples problemas de relación con los demás, hasta severos trastornos de la personalidad, obviamente, requerirán de la atención de un profesional especialista en este tipo de patologías y obviamente de la contención de su círculo más íntimo.
Pero atenti, que la cosa no solo pasa por los achaques físicos, aquellos que “se ven” a los ojos de cualquiera, sino que también la salud puede quedar maltrecha a niveles mental y social, produciendo tanto o más desequilibrio que en el caso de un padecimiento físico.
Por esto mismo es que podemos distinguir, por un lado, la salud física y por el otro la salud mental. En la primera, el rasgo diferencial será la capacidad para realizar cualquier tipo de actividad física, ya sea gimnasia o algún deporte como el tenis, el fútbol, el básquet, entre otros, sin presentar ningún tipo de reacción adversa, sino por el contrario, demostrar resistencia, agilidad, fuerza, flexibilidad y coordinación en la realización de cualquier tipo de ejercicio.
En tanto, la salud mental se refiere al bienestar del individuo pero a un nivel emocional y psicológico, es decir, que la persona pueda desenvolverse sin ningún tipo de problemas en las tareas inherentes a su vida cotidiana, como ser cumplir con el desempeño de su trabajo y el funcionamiento responsable que de él exige la sociedad. Las personas que lamentablemente padecen este tipo de afecciones, que pueden ir desde simples problemas de relación con los demás, hasta severos trastornos de la personalidad, obviamente, requerirán de la atención de un profesional especialista en este tipo de patologías y obviamente de la contención de su círculo más íntimo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
